Una ley que llega tarde a lo obvio
El Congreso aprobó la declaratoria en mayo de 2025 y el presidente Luis Abinader promulgó la Ley núm. 34-25 el 3 de junio de 2025: Samaná es, oficialmente, provincia ecoturística. Pero una ley no construye nada — reconoce lo que la provincia ya venía siendo, y le pone nombre a una responsabilidad que ya era nuestra antes de que existiera el papel.
El objeto de la ley es la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales de la provincia — bosques, cuencas, costa, biodiversidad. Ese es el punto de partida correcto. Pero "sostenible" es una meta más baja de lo que Samaná necesita hoy, y ese es justamente el argumento de este artículo.
Si te interesa el detalle legal completo — qué dice cada artículo de la Ley 34-25, qué construcción resiste un sismo en esta zona y qué sistemas de agua y energía completan un proyecto ecoturístico real — eso está desarrollado en el artículo Ecoturismo en Samaná: construir el desarrollo de la región. Este artículo va por otro lado: el porqué, no el cómo legal.
De sostenible a regenerativo
"Sostenible" asume que hay algo para sostener. En buena parte de Samaná, después de décadas de tala, monocultivo y construcción que no piensa en el suelo que pisa, eso ya no es del todo cierto.
No hay tanto bosque nativo en pie como para simplemente "mantenerlo". No hay tanto suelo vivo como para solo "no dañarlo más". El ciclo del agua en varias cuencas de la provincia ya está alterado por la deforestación y la construcción sin criterio. Sostener ese estado de cosas no es una meta: es quedarse donde estamos. Lo que hace falta no es sostener — es regenerar.
Regenerar significa que cada intervención deja el lugar en mejor estado del que lo encontró, no solo en el mismo. Es la misma lógica con la que trabajamos hace más de diez años en Permachacra, nuestro proyecto familiar de permacultura y el origen de Somos Barro RD: no alcanza con no talar más — hay que replantar. No alcanza con no contaminar el agua — hay que devolverle su ciclo. No alcanza con "construcción de bajo impacto" — hay que construir de forma que el impacto, con el tiempo, sea positivo.
Suelo vivo
Compost, agroforestería y cobertura vegetal en vez de tierra pelada — el mismo criterio con el que trabajamos la tierra antes de construir con ella.
Agua que vuelve al ciclo
Captación de lluvia, manglares y cuencas protegidas en vez de agua que se escurre y se pierde — o que se extrae sin devolver nada.
Comunidad que sabe hacerlo
Conocimiento que se enseña y se queda en la zona — mingas, combites, talleres — en vez de mano de obra y saber que se importan de afuera para cada obra.
La bioconstrucción regenera más que el edificio
Construir en tierra no es solo elegir un material distinto. Es un proceso completo que, bien hecho, regenera cosas que el cemento nunca toca.
Ya lo documentamos con detalle en el artículo sobre la Ley 34-25: un muro de tierra bien construido tiene una huella inicial baja porque el material principal sale de la propia excavación del terreno, no de una cantera ni de una planta de cemento a cientos de kilómetros. Y al final de su vida útil, ese muro es biodegradable — se reintegra al mismo suelo del que salió, en vez de convertirse en escombro.
Pero el punto que más nos importa acá no es solo la huella de carbono. Es que ese mismo proceso de construir con tierra, hecho en minga o con ayudantes de la zona, regenera algo que el modelo de construcción industrial casi nunca toca: el tejido comunitario. Alguien que ya sabe le enseña a alguien que está aprendiendo. El conocimiento se queda en Samaná en vez de irse con una cuadrilla que vino de afuera y se va cuando termina la obra. Un revoque de tierra se hace mejor entre varias manos que solas — es, literalmente, un trabajo que invita a construir comunidad mientras construye pared.
Toda Samaná, no solo la postal turística
El ecoturismo de Samaná no es solo Las Terrenas mirando al mar. Es cada pueblo de la provincia, con la misma tierra bajo los pies y la misma oportunidad de construir distinto.
Las Terrenas
El corredor con más desarrollo turístico y más presión de construcción — donde más se nota la diferencia entre una villa "eco-etiquetada" y una realmente construida para regenerar el lugar donde está.
El Limón
Puerta de entrada al salto y a buena parte del ecoturismo de aventura de la provincia — comunidad pequeña, con oportunidad real de crecer sin repetir el modelo extractivo de otros destinos.
El Valle
Más rural, más agrícola — el terreno natural para la autoconstrucción familiar y para proyectos que combinan bioconstrucción con producción de alimentos, como ya hacemos en Permachacra.
Sánchez
Pueblo histórico, con menos presión turística y más necesidad de vivienda digna para sus propios habitantes — regeneración acá empieza tanto por la comunidad como por el paisaje.
La ley habla de "provincia ecoturística" pensando sobre todo en el turismo. Pero regenerar el suelo, el agua y la comunidad no es un beneficio exclusivo para quien construye una villa de lujo — es igual de válido, y en muchos casos más urgente, para la familia que está por levantar su propia casa en El Valle o en Sánchez.
Por dónde empezar, según quién sos
No hace falta ser un desarrollador con planos y presupuesto para sumarse a esto. Hay un punto de entrada distinto según de dónde vengas.
Tu propia casita
Si estás pensando en construir tu casa vos mismo, con tu familia o en minga con vecinos, el punto de partida es nuestro manual paso a paso: qué técnica de tierra funciona en zona sísmica (quincha y bahareque, principalmente), herramientas, mezclas y errores comunes a evitar.
Ver el manual para autoconstructores →Obra completa
Si estás desarrollando un proyecto turístico, podés sumar cocinas exteriores, hornos de barro y espacios de fuego construidos artesanalmente con Piro Barro, o conseguir adobes a medida y acabados naturales para tu obra con Constru Barro.
Ver Piro Barro (cocinas y hornos) →Empezá por un revoque
No hace falta arrancar con una obra completa. Se puede empezar por un revoque de tierra sobre una pared de bloque y cemento que ya existe — un fraguacho como puente de adherencia, y encima una barbotina o un acabado fino. Te damos la info para que lo pruebes vos mismo, en una sola pared.
Ver acabados y revoques (Constru Barro) →Hablemos
Autoconstructor, arquitecto, desarrollador de un proyecto turístico o alguien que solo quiere probar un revoque de tierra en su propia pared — este artículo es una invitación abierta.
Construyamos algo que regenere, no que solo se sostenga
Consultoría en bioconstrucción, arquitectura bioclimática y acompañamiento de obra en tierra, con sede piloto en Samaná, República Dominicana.